La factoría

25/01/2015

-I-

El coronel Podoriak miraba a través del cristal. Oculto tras el  espejo contemplaba la inmensidad de la fábrica. El ruido atenuado de las máquinas, resonaba en aquella sala como el latido de un corazón en plena carrera.  Parecía satisfecho de lo que estaba viendo. Tras unos pocos minutos, se dio la vuelta y miró al capitán Bleichne.

-Bien, ¿qué tal evoluciona el preso 7351/19? – preguntó.

Bleichne se inclinó sobre su despacho buscando el informe solicitado. No era un hombre muy disciplinado, ni tampoco un ferviente seguidor de los dogmas del gobierno. Pero su puesto le permitía ser violento con los presos, y aquello le encantaba. Disfrutaba de su trabajo, excepto en las contadas ocasiones en las que algún superior se pasaba por allí, para darle dolor de cabeza.

La marca del arlequín

18/01/2015

Eric esperaba en la acera, junto a una pastelería de la calle Blarhta. Para entretenerse, miraba el escaparate de la tienda, con la frente apoyada en el cristal. Los dulces tenían una pinta fantástica, no podía dejar de mirarlos, como cuando era un niño regordete. Se deleitaba tan solo con imaginar que sabor tendría cada uno, en función de su textura y color.

-Hola Eric, ten cuidado, no vayas a romper el cristal. – dijo alguien  interrumpiendo sus pensamientos. Eric se volvió al reconocer aquella voz familiar. Hacía meses que no había visto a Víctor. Desde que este marchara a la universidad, no se habían vuelto a ver. Víctor parecía cambiado. Su modo de vestir, incluso su peinado eran diferentes.

La sombra

09/01/2015

Despertó tras una terrible pesadilla. No podía recordarla, pero todavía podía sentir el miedo. Era un temor irracional, imposible de describir y, sin embargo, tan familiar. Después de padecer aquellas pesadillas, se quedaba paralizado, incapacitado, con la mirada perdida. Era difícil calcular la duración de las  parálisis. En una ocasión permaneció alrededor de  treinta horas postrado en la cama, sin mover un solo músculo. Tuvo tiempo de pensar, de sentir. Fue consciente de cada corriente de aire, de cada partícula flotando en la habitación. Sintió la ingravidez de su cuerpo inerte. Reparó en la grandiosidad del cosmos, de las fuerzas ocultas que se hallan fuera de la comprensión del ser humano. Entendió entonces, que también las pesadillas formaban parte de ese universo, del que nada puede escapar, ni dejar de formar parte.

Creadores de destinos

07/01/2015

-I-

Víctor despertó con un fuerte dolor de cabeza. Lo que pudo ver le recordó un quirófano. Estaba tumbado, mirando al blanco techo de la estancia. Las paredes eran verdes, sin decoración alguna. El único mobiliario visible eran unas vitrinas hechas de metal y vidrio, que contenían utensilios médicos. Sobre él colgaban unos potentes focos, que desprendían un calor abrasador. Se sintió atado de pies y manos, lo que aumentó su nerviosismo. Todavía desconcertado, no tardó mucho tiempo en recibir visita; debían de haber estado observándole a través de alguna cámara instalada en aquella habitación.