El portal de Tajwak


No muchas personas tuvieron en su vida la desventura de conocer la Verdad, a pesar de que es un daño al que la paradoja humana nos empuja. Sin embargo, yo, y digo esto con gran pesar de mi alma, he sido conocedor del más profundo y aterrador secreto del universo. No soy capaz de aseverar, si el camino recorrido fue largo o si en cambio consistió en unos pocos pasos. Es más, se produjo de forma involuntaria e inconsciente, y sobre todo imprevista. No hubo indicios de mi aproximación, sobrevino de forma abrupta y definitivamente catastrófica. 

Aquel día mi vehículo se averió y tuve que salir en busca de ayuda en aquellos incivilizados parajes. Anduve por un bosque durante varias horas, desorientado por el homogéneo paisaje. Grandes árboles de nombres desconocidos, se apretujaban formando un muro gris de superficie irregular surcada por finos canales de tonos más oscuros. A mayor altitud, una miríada de hojas de aspecto sombrío y amenazante pululaban similares a mariposas que cortaban el paso a los rayos del sol.

A pesar del escenario descrito, siempre encontraba un sendero por el que avanzar. Diríase que se abría a mi paso, trazando una línea entre mi persona y algún desconocido lugar que yo debiese alcanzar. Contrariado por la malsana burla a la que estaba siendo sometido, decidí dar media vuelta e intentar desandar el camino recorrido.

Aquel fue el momento en que tomé consciencia por primera vez de la Verdad. El anhelo de todo hombre, se convertiría en una eterna angustia para mi. Por primera vez, temí no poder escapar de aquel bosque de tacto áspero y  olor a estiércol húmedo. El camino por el que había avanzado durante horas se había esfumado.No quedaba más rastro de él que el de mis huellas, todavía frescas, que conducían hasta la base de un tronco. Aquello era inconcebible, ¿qué clase de sitio macabro era aquel?

Me senté allí mismo, vencido por la desesperación, viendo, o quizá imaginando sombras que se escabullían a mi esquizofrénica mirada. Sin duda, la paranoia es un estadio previo al conocimiento de la Verdad, es un escalón sin el cual la distancia sería demasiada para alcanzar el supremo grado de conocimiento. Alguna inteligencia oculta me estaba preparando para un desenlace que superaba la imaginación de cualquier hombre.

No recuerdo cuanto tiempo transcurrió hasta que me volví a poner en pie. Para mi sorpresa, decidí avanzar por el camino, todavía tenía la esperanza de alcanzar el final antes de perder definitivamente el juicio. Mi marcha se prolongo alrededor de tres horas más antes de llegar a un gran claro. Me sentí feliz al ver de nuevo el cielo, ahora cubierto de estrellas y presidido por la luna llena, que sobrecogía con su radiante belleza.

Pero la felicidad para el loco debe ser breve, pues correría el riesgo de volverse cuerdo, perdiendo así en un instante, lo que con tanto esfuerzo consiguió obtener. No tardaron en aparecer de todas partes seres abominables. Se deslizaban con espasmódicos movimientos, parecidos a los de los gusanos, dejando tras de si un hilo viscoso, de tacto similar al de su blanquecina piel. A distancia era perceptible la flacidez de sus troncos. Su cabeza, sin embargo, era rígida, incluso digna, comparada con el resto de su cuerpo. Poseía múltiples ojos, al menos cinco que pudiese yo contar. En los laterales, un par de antenas se movían con frenesí, no obstante, según pude constatar, fueron deteniéndose y apuntando directamente hacia mi persona.

Fui retenido y llevado hasta una escalinata de piedra blanca, toscamente tallada, aunque de imponentes dimensiones. Me invitaron a subir los nueve escalones que llevaban a la cima, donde quede frente a frente con un extraño portal. A pesar de no tener puerta, era opaco. Una tenue luz azulada escapaba de su interior, dándole ,si cabe, un mayor halo de misterio. En la parte superior había escritas unas palabras en un alfabeto desconocido. Cuando me preguntaba por el significado del aquellas palabras, un pensamiento abordó mi mente, "Tajwak".
Me sentí abrumado. ¿Cómo podían acceder libremente a mi cerebro? No transcurrió ni un segundo cuando otra idea me fue enviada a través del pensamiento. "Atraviesa el portal y conocerás la Verdad. Los señores del Universo Profundo te están esperando."


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